La nueva meta de la República
Popular de China, de acuerdo a su proyección a 50 años con revisión cada
lustro, es la de erradicar la pobreza en todo su inmenso territorio. Tal
decisión fue el tema toral de las palabras pronunciadas por el Embajador Qiu Xiaoqi,
en la recepción que con motivo del Día Nacional de China, ofreció en la propia
sede diplomática.
Todos los presentes
celebrábamos el sexagésimo séptimo
aniversario de la fundación de la República Popular China. Aquel momento
cumbre, cuando después de la guerra de los 10 mil kilómetros, y antes haber
derrotado al último país invasor, Japón, el padre de la patria, Mao Zedong, la proclamó en el Pabellón Rojo de lo
que fuera la Ciudad Prohibida que da a la imponente Plaza de Tiananmén.
El embajador, Qiu Xiaoqi,
explicó que su país ha seguido una trayectoria extraordinaria y gloriosa,
obteniendo grandes éxitos que han llamado la atención mundial. En particular,
agregó, en los 38 años de la reforma y apertura, el Partido Comunista de China
ha conducido al pueblo a abrir exitosamente un camino socialista con
características chinas, dando inicio a una nueva marcha por el desarrollo
nacional.
Ahora, agregó, China es la
segunda mayor economía mundial, la mayor potencia comercial en bienes y el
segundo mayor emisor de inversión extranjera directa. China ha completado
durante décadas la trayectoria de desarrollo que otras naciones hicieron
durante varios siglos. Hoy día, China se ubica en un nuevo punto de partida
histórico.
Para luego anunciar la
ambiciosa meta: No olvidaremos, afirmó, a nuestras aspiraciones originales y
seguiremos avanzando hacia las “Dos Metas Centenarias”, es decir, para el año
2020 cuando el Partido Comunista de China celebre sus cien años de vida, China
completará la construcción de una "sociedad modestamente acomodada en
todos los sentidos", y para mediados del presente siglo cuando se celebre
el primer centenario de la fundación de la República Popular China, el país se
convertirá en una moderna nación socialista próspera, fuerte, democrática,
culturalmente avanzada y armónica.
Precisamente en este año
-2016-, remarcó, se inició el Décimo Tercer Plan Quinquinal sobre el Desarrollo
Económico y Social. Guiado por los cinco importantes conceptos sobre el
desarrollo, consistentes en la innovación, la coordinación, la ecología, la
apertura y beneficios compartidos.
Por ello, China implementará
invariablemente la profundización general de la reforma, llevará adelante la
estrategia de desarrollo impulsado por la innovación, impulsará un desarrollo verde,
fomentará la equidad y beneficios compartidos y ampliará la apertura al
exterior a fin de abrir incesantemente nuevos horizontes de desarrollo. Sin
duda, china es un ejemplo mundial.
SEGUNDA PARTE Y ÚLTIMA
En la conmemoración del 67
aniversario de la erección de la República Popular de China, que se conoce como
el Día Nacional, el Embajador Qiu Xiaoqi expuso en forma franca y sencilla la
realidad actual de su nación y la relación con nuestro país.
En el primer semestre del año
en curso, informó, que la economía china creció 6.7 por ciento y se aceleraron
los pasos del escalamiento industrial y del ajuste estructural. Los gastos del
consumo final aportaron con 73.4 por ciento al crecimiento económico y el valor
agregado del sector terciario que representó el 54.1 por ciento del PIB. Los
ingresos de la población reportaron un incremento estable y se crearon 7
millones 170 mil puestos de trabajo en las zonas urbanas, esa es la cifra,
aunque nos parezca increíble, por tanto la economía china sigue siendo la
fuerza motriz y el estabilizador de la economía mundial.
Este año es el “año chino” de
la gobernanza global, afirmo el diplomático, para luego explicar que China
organizó exitosamente la Cumbre del G20 de Hangzhou, misma a la que asistieron
a invitación del Presidente chino Xi Jinping, los líderes de otros países
miembros del G20 y de ocho países invitados, así como los jefes de siete
organizaciones internacionales.
La Cumbre de Hangzhou, que se
desarrolló bajo el lema “Hacia una economía mundial innovadora, fortalecida,
interconectada e incluyente”, publicó el Comunicado de de Hangzhou y 28
documentos finales concretos. Las propuestas, la sabiduría y la ambición de
China proporcionaron fuerza motriz a la economía global, trajeron esperanzas
para el desarrollo mundial y marcaron el rumbo para la gobernanza global.
Con referencia a nuestro país,
Qiu Xiaoqi, señaló que 2016 ha sido un año de abundante cosecha para las
relaciones entre China y México. Al margen de la Cumbre del G20 de Hangzhou,
los presidentes Xi Jinping y Enrique Peña Nieto volvieron a reunirse para
revisar y resumir por completo los éxitos alcanzados durante los últimos tres
años transcurridos desde el establecimiento de la Asociación Estratégica
Integral entre ambos países.
En la ocasión, los dos
mandatarios llegaron a importantes consensos sobre el posterior desarrollo de
los lazos binacionales. Gracias a la atención personal de los dos Jefes de
Estado, la Asociación Estratégica Integral China-México siempre se mantiene en
un alto nivel y ha arrojado resultados fructíferos en distintos ámbitos como el
político, el económico y comercial y el cultural.
En lo que va de este año,
resaltó, los intercambios de alto nivel entre los dos países han sido estrechos
y su confianza mutua política se ha profundizado de forma continua. El comercio
bilateral ha experimentado una expansión estable y la cooperación binacional en
áreas como la inversión, finanzas y la energía ha dado resultados concretos.
En el rubro de la cultura, el
diplomático, reseñó que las variadas actividades realizadas en México en el
marco del Año de Intercambio Cultural China-América Latina y el Caribe han
contribuido a acercar los corazones de sus pueblos.
Anunció que el próximo año
celebraremos los 45 años de relaciones diplomáticas entre China y México y el
Año de la Cultura China en México. Ambas partes aprovecharán las oportunidades
que supondrán estos acontecimientos de mucho peso para llevar a la práctica los
importantes consensos alcanzados por los dos mandatarios y encontrar puntos de
conjunción entre el Décimo Tercer Plan Quinquinal y la estrategia china de desarrollo
impulsado por la innovación y las reformas estructurales aplicadas en México,
en aras de llevar las relacionaes bilaterales a un nivel más alto.
Potenciar la cooperación
práctica bilateral en terrenos como la inversión productiva, la infraestructura,
la construcción de las zonas económicas especiales, finanzas,
telecomunicaciones y nuevas fuentes de energía, y promover los intercambios
“pueblo a pueblo”, son las metas a cumplir, que así sea para bien de ambos
pueblos.
